La protesta, que tendrá lugar el sábado 7 de febrero a las 17:00 horas, se iniciará en la Estació de França y culminará en la Plaça Sant Jaume de Barcelona. Los convocantes señalan directamente a Adif, Renfe y a los respectivos gobiernos por la situación.
La situación hace años que es insostenible, y un resultado evidente de ello es que Rodalies es el único servicio de transporte público de Cataluña que pierde usuarios cuando el resto gana.
Las plataformas de usuarios critican la “desinversión sistemática” en infraestructuras ferroviarias y la “mala gobernanza del sistema”. Actualmente, están trabajando activamente para conseguir la adhesión de otras entidades de la sociedad civil a la movilización prevista.




