Los hechos se remontan a un incidente en el aeropuerto de El Prat, donde los agentes interactuaron con Kris, un ciudadano flamenco que, pese a no dominar el castellano, se expresaba en catalán. Según la defensa, ejercida por la abogada Laia Homs, el sistema judicial habría dado un vuelco a la situación, cuestionando al denunciante por su uso de la lengua en lugar de centrarse en la actuación policial.
La vista ha sido presidida por la magistrada Mercedes Armas, quien ha optado por formular las preguntas en castellano y utilizar un intérprete oficial. Durante la sesión, se ha puesto de manifiesto la tensión lingüística, especialmente por parte del Ministerio Fiscal, que ha mantenido un interrogatorio muy incisivo hacia la víctima.
Uno de los agentes acusados, un cabo con 17 años de servicio en Cataluña, ha declarado que no entiende el catalán y se ha referido a los ciudadanos como nativos. Por su parte, la Abogacía del Estado ha intervenido en catalán en representación de los agentes.




