La formación anticapitalista ha denunciado un trato discriminatorio por parte de la administración municipal, que les ha denegado un espacio en el tramo específico de la supermanzana literaria destinado a los grupos políticos. Esta decisión contrasta con la autorización concedida a la Policía Nacional para tener un puesto en el mismo lugar, hecho que ha generado una fuerte crítica por parte del partido.
“"Es inadmisible que el Ayuntamiento permita un puesto de Sant Jordi a la policía española en Rambla Catalunya mientras se lo niega a la CUP. ¿Qué modelo de ciudad es este? ¡No tenéis vergüenza!"
La candidatura barcelonesa de la CUP considera la situación "inadmisible" y ha interpelado directamente al alcalde, cuestionando el "modelo de ciudad" que se está promoviendo. El partido interpreta la decisión como un "sesgo político flagrante en la gestión del espacio público durante una diada popular".
A pesar de las restricciones, la formación ha asegurado que mantendrá su presencia en las calles de la ciudad. Han afirmado que, "mientras el Ayuntamiento facilita a unos y niega a otros, nosotros estaremos igualmente". La CUP participará en puestos distribuidos por varios barrios, como el Born, el Poblenou, Sants, Sant Andreu, Nou Barris y el Eixample, combinando la celebración de Sant Jordi con la reivindicación política.
Por su parte, el Gobierno español ha defendido la presencia de la Policía Nacional en la Rambla de Catalunya, argumentando que "la policía también es cultura". Un portavoz del Gobierno español en Catalunya ha celebrado que, por primera vez, la Policía Nacional haya tenido un espacio reservado para la diada de Sant Jordi, considerándolo un paso más hacia la "normalización" del cuerpo en Catalunya.




