El viaje del pontífice concluyó este jueves a las 08:45 horas. A pie de pista, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, despidió al papa León XIV, deseándole un buen regreso y agradeciendo su estancia en Catalunya. La visita ha sido descrita como "cargada de emoción, simbolismo y baños de masas", durante la cual el pontífice hizo llamamientos a la unidad de los cristianos, la paz y la acogida.
Uno de los momentos más destacados fue la misa oficiada en la Sagrada Familia, coincidiendo con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, donde se bendijo la Torre de Jesús. El catalán tuvo presencia en varios discursos y saludos a los fieles, como el "Bon dia i bona ora" dirigido a los asistentes en la Catedral de Barcelona.
La jornada del martes comenzó con la llegada al aeropuerto de El Prat y una homilía en la Catedral de Barcelona, donde instó a los cristianos a trabajar por la paz. La tarde estuvo marcada por un acto multitudinario en el Estadi Olímpic Lluís Companys, con cerca de 40.000 asistentes, donde el pontífice denunció la violencia contra las mujeres y apostó por una Catalunya "acogedora para todos".
El miércoles, la visita incluyó el centro penitenciario de Brians 1, siendo la primera vez que un Papa visitaba una prisión en el Estado español. Allí, defendió la capacidad de "arrepentimiento, reconciliación y perdón". Posteriormente, en Montserrat, ante más de 8.000 personas, agradeció a Catalunya su actitud de acogida.
La tarde del miércoles culminó con un recorrido en papamóvil por el Eixample de Barcelona, ante más de 120.000 personas, y la misa solemne en la Sagrada Familia. El acto central fue la bendición e inauguración de la Torre de Jesús, la más alta del mundo, acompañada de un espectáculo de luces y drones.
En la despedida a pie de pista también estuvieron presentes otras autoridades como el presidente del Parlament, Josep Rull; el delegado del Gobierno, Carlos Prieto; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; la presidenta de la Diputación de Barcelona, Lluïsa Moret; y el arzobispo de Barcelona, Joan Josep Omella.




