El Ayuntamiento ha presentado al vecindario del Parque de Joan Miró una primera propuesta técnica para remodelar el espacio. Este documento, que parte de las conclusiones de un proceso participativo, plantea repensar el parque desde el subsuelo para ganar más zonas verdes.
La propuesta incluye la reubicación de elementos como las pistas deportivas y el área de perros, la recuperación de la pérgola como espacio de sombra y la incorporación de juegos de agua. La redistribución de los espacios tiene en cuenta el aparcamiento subterráneo existente, que limita el arraigo de la vegetación.
Para mejorar la capacidad de retención e infiltración del agua, se renovará el subsuelo, sustituyendo el terreno donde no ha arraigado y mejorando las condiciones del suelo para replantar ejemplares nuevos. Actualmente, el agua se trata como residuo, pero se quiere que el 80% se recupere.
La vegetación también se reformulará, pasando de un pinar mediterráneo a una paleta más diversa de especies de hoja caduca y arbustivas. Los caminos serán de arena para mantener la idea de un espacio renaturalizado, evitando pavimentos duros y mejorando los accesos existentes.
La propuesta reorganiza los usos en función de las zonas aptas para la plantación. En el lado de la calle Tarragona, sobre el aparcamiento, se creará una plaza dura como nodo cívico, donde se ubicarán las pistas deportivas y los juegos de agua. El área de perros se situará en la parte inferior, cerca de las pistas y alejada de la biblioteca.
Esta propuesta servirá de base para redactar el proyecto a partir de septiembre. La remodelación se hará por fases, considerando los espacios afectados por las obras de la L8 de Ferrocarrils y el futuro del espacio de los Bomberos, previsto hasta al menos 2031. La reformulación de la biblioteca también se trabaja en un proyecto paralelo.




