Protestas independentistas contra el Papa y acuerdo de país para la educación

Colectivos soberanistas preparan movilizaciones contra la visita papal, mientras Junts propone un pacto educativo y Illa avanza en los presupuestos.

Bandera estelada ondeando frente a un edificio emblemático catalán en señal de protesta.
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Bandera estelada ondeando frente a un edificio emblemático catalán en señal de protesta.

Colectivos independentistas radicales preparan protestas contra la visita del Papa a Cataluña, denunciando una supuesta voluntad de "españolizar" símbolos como la Sagrada Familia y Montserrat. Paralelamente, Junts propone un "acuerdo de país" para la educación, y el presidente Salvador Illa busca consolidar la legislatura con la aprobación de los presupuestos.

El independentismo catalán, en un momento de bajada de entusiasmo, se encuentra inmerso en propuestas que algunos consideran "disparatadas". Un ejemplo es la preparación de protestas contra la inminente visita del Papa Robert Francis Prevost (denominado erróneamente León XIV en algunos foros) a Cataluña. Según informaciones, colectivos soberanistas radicales denuncian que la visita, que incluye la Sagrada Familia y la abadía de Montserrat, es una "maniobra del Estado para españolizar los símbolos catalanes" y pretenden "transmitir el mensaje de que el pueblo catalán exige libertad" mediante manifestaciones con esteladas.
Mensajes circulando por foros independentistas radicales califican la visita de "maniobra de Estado" para "españolizar Montserrat y la Sagrada Familia", convirtiéndolos en un "escaparate de la Corona y de la ‘Marca España’". Se critica también la cesión del estadio de Montjuïc para un acto masivo del Pontífice, considerándolo una "operación en toda regla para españolizar aún más los símbolos de Cataluña", especialmente por el hecho de que el estadio lleva el nombre de Lluís Companys. Los comunes han exigido transparencia al alcalde Jaume Collboni sobre los criterios para declarar la visita de interés público.
En otro orden de cosas, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se prepara para aprobar los primeros presupuestos de su mandato. Tras retirar el proyecto anterior en marzo por falta de apoyos de Esquerra, se espera que esta semana se alcance un acuerdo parlamentario. Este pacto, fruto de una larga negociación, incluiría un proyecto ferroviario orbital que conectaría Vilanova i la Geltrú con la comarca del Maresme, con un coste estimado de 5.200 millones de euros, financiado por el Ministerio de Transportes. Este acuerdo permitiría a Illa "tomar aire" tras un semestre marcado por su enfermedad, la crisis de Rodalies, bajas de consejeras y conflictos en educación.
Precisamente en el ámbito educativo, el partido Junts, a través de su secretario general, Jordi Turull, ha propuesto un "gran acuerdo de país para la calidad educativa". Turull lamenta las "carencias presupuestarias durante demasiados años y con diferentes gobiernos" y pide la implicación de partidos, sindicatos, profesores, familias y alumnado para "reconstruir y blindar el sistema educativo catalán", recuperando el espíritu de las "leyes de país". Los sindicatos docentes, como Ustec, consideran "irrisoria" la propuesta del Govern y piden a los partidos que voten los presupuestos que garanticen compromisos concretos y presupuestados.
En la ciudad de Barcelona, se ha registrado un trágico suceso con el asesinato a tiros de un hombre en la Zona Franca, hecho que acentúa la preocupación por la violencia con arma de fuego en la ciudad. Mientras tanto, el Ayuntamiento, bajo el mandato de Jaume Collboni, afronta su último año con cerca de 300 obras en marcha, una cifra que ha disminuido respecto al verano pasado. Obras como las de la Via Laietana, el túnel de la Rovira, la calle Balmes y la Meridiana están en fase final o a punto de concluir, buscando minimizar las afectaciones a la movilidad antes de las próximas elecciones municipales.