Esta modificación, que afecta a las paradas situadas en la calle de la Mare de Déu de Port y en la calle de Cisell, ha encendido los ánimos de la asociación vecinal de la zona. Los residentes denuncian que no se les ha tenido en cuenta en la decisión de establecer el nuevo trazado del autobús.
Según la entidad vecinal, la decisión se comunicó sin margen para abrir un debate. Las paradas eliminadas daban servicio directo a equipamientos importantes como escuelas, un centro ocupacional, una guardería, un centro sociosanitario y el campo de fútbol, considerados esenciales para la comunidad.
“"¿Por qué hicieron esto hace un año? ¿Para quitarlo ahora?"
Los vecinos de la Marina de Port recuerdan que el V5 era el único autobús que conectaba directamente el barrio con otras zonas de Barcelona. Mientras que el paseo de la Zona Franca ya dispone de otras líneas y metro, la parte antigua del barrio queda ahora prácticamente sin alternativas de transporte. Además, alertan de que el nuevo trayecto les obligará a caminar por calles con poca iluminación.
La asociación vecinal también cuestiona las inversiones realizadas hace un año para instalar una plataforma de acceso al bus en una de las paradas suprimidas. Por todo ello, han anunciado el inicio de una campaña de recogida de firmas y de difusión del problema, ya que aseguran que buena parte del vecindario aún no está al tanto de los cambios.
“"Es lo mismo que haga una línea recta o que vuelva a pasar por aquí. Si hacen esto, todos contentos."
Desde TMB, argumentan que el nuevo trazado no está tan desplazado como perciben los vecinos y que los usuarios pueden acceder a las paradas desde el paseo de la Zona Franca. TMB admite que hay momentos de presión en horas punta y espera que el refuerzo de vehículos mejore la frecuencia de paso.




