La ceremonia, celebrada en el Palau de Pedralbes, contó con la presencia de Felip VI, quien subrayó que el talento por sí solo no es suficiente, sino que necesita ser acompañado, avalado y reconocido por personas e instituciones. Esta reivindicación se enmarcó en un contexto global de "transformaciones profundas", donde la ciencia y la investigación juegan un papel fundamental.
Los galardones, dotados con 30.000 euros cada uno, reconocen la trayectoria y la relevancia internacional de investigadores destacados, así como el mérito de profesionales menores de 40 años con logros significativos. En esta edición, un total de 20 investigadores fueron premiados, la mitad de los cuales trabajan en instituciones científicas de Cataluña. Sus campos de investigación abarcan desde la biología molecular y la genómica hasta la ingeniería aplicada, el estudio de ecosistemas, la física, la química, las matemáticas, la inteligencia artificial y las ciencias sociales.
Durante el acto, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, destacó el papel de Barcelona como referente en investigación en el sur de Europa, poniendo énfasis en su "generosidad" y su contribución a la voz de España en los consensos científicos. Afirmó que "la ciencia no es un lujo, sino un pilar de los derechos humanos" y que la ciencia pública debe desarrollarse en el sentido del bien común.
“"La ciencia no entiende de fronteras. Creemos en el modelo de investigación europeo, al servicio de las personas y de la razón. Algunos países recortan en ciencia. Nosotros, en cambio, somos un Gobierno prociencia."
El Monarca calificó a Barcelona de "ciudad de referencia en España y Europa", donde la ciencia, la cultura y la industria dialogan con una clara vocación internacional. Como ejemplo, citó la reciente inauguración del CaixaResearch Institute el 24 de abril, el primer centro de la península ibérica dedicado a la investigación en inmunología, con una inversión de 100 millones de euros y capacidad para 500 profesionales.
Asimismo, se recordó la figura del catalán Narcís Monturiol, pionero en el diseño de submarinos en el siglo XIX, cuya idea no prosperó por falta de apoyo económico, subrayando la importancia de la financiación para la innovación.




