La compañía ferroviaria contabilizó un total de 970 actos vandálicos. Para hacer frente a este problema, Renfe ha introducido un nuevo producto de limpieza que ha reducido el tiempo necesario para eliminar una pintada de una hora a unos 15 minutos, aumentando así el volumen de superficies limpiadas.
Para la prevención del vandalismo, Renfe ha reforzado la vigilancia en los puntos más sensibles, como las estaciones de Montcada-Bifurcació y Estació de França, mediante el uso de drones y unidades caninas.
La estación de Montcada-Bifurcació es la más afectada, con 31 incidencias registradas desde principios de año, seguida por la Estació de França (23), Cornellà (22) y Granollers Centre (22), y Sant Vicenç de Calders (21).
Estos actos vandálicos implican la inmovilización de una media de dos trenes diarios, ya sea por dificultar la visión del maquinista o por necesidad de activar convoyes de reserva o transformar unidades dobles en simples. Como consecuencia, 1,4 millones de viajeros se vieron afectados por retrasos, reducciones de capacidad o modificaciones de horario durante 2025.
Las tareas de limpieza se concentran actualmente en cinco estaciones: Ripoll, Sant Andreu, Estació de França, L'Hospitalet de Llobregat y Vilanova i la Geltrú. En Ripoll y en la Estació de França, la limpieza se realiza a pie de andén, mientras que en las otras tres se hace en zonas apartadas de los usuarios. Renfe prevé habilitar nueve puntos adicionales para la limpieza de pintadas en los próximos meses.




