Tras las elecciones en Castilla y León, el Gobierno prioriza ahora la estabilidad en Cataluña. La palanca para que el partido de Oriol Junqueras retire su enmienda a la totalidad es una propuesta concreta sobre el traspaso del IRPF, una exigencia que los republicanos vinculan directamente al cumplimiento de los acuerdos de investidura de Salvador Illa.
“"Nuestra obligación es que haya presupuestos, sería un fracaso que hubiese elecciones."
Si no se alcanza un pacto in extremis, las cuentas, que ya cuentan con el aval de los Comuns, decaerán en el Parlament. Este escenario obligaría al Govern a prorrogar los presupuestos o a convocar nuevos comicios, una opción que el PSC prefiere evitar pese a que las encuestas le favorecen frente a Junts y ERC.




