La iniciativa, dirigida por la doctora Susana Rives, busca democratizar el acceso a estos tratamientos avanzados. El proyecto formará a centros de Francia, Italia, Bélgica y los Países Bajos para que produzcan la terapia ARI-0001, desarrollada en el Hospital Clínic.
“"La industria invierte más en aquellas enfermedades que les dan un retorno económico. El cáncer infantil es una enfermedad rara."
La producción propia reduce los costes a unos 90.000 euros por paciente, frente a los 320.000 euros de las farmacéuticas. Este modelo agiliza el tratamiento para niños con leucemia linfoblástica aguda en recaída, ofreciendo una alternativa vital más rápida y económica.




