La capital catalana vive una diada de Sant Jordi con una configuración diferente a la habitual, ya que las obras en curso en la Rambla han obligado a reubicar las tradicionales paradas de libros y rosas. Esta modificación, que se prevé temporal hasta la finalización de los trabajos el próximo año, ha llevado las actividades principales a espacios como el Portal de l'Àngel, la Plaça Nova y la Plaça de la Catedral, extendiéndose hasta la Via Laietana.
A pesar de la ausencia de paradas en la Rambla, la ciudad mantiene una amplia oferta con una docena de espacios distribuidos en siete distritos. Además, el Passeig de Sant Joan consolida su apuesta por la literatura infantil y juvenil, así como por el cómic, ofreciendo un punto de encuentro para estos géneros.
“"Es algo temporal, pero quién sabe si ha llegado para quedarse."
En total, Barcelona cuenta con 425 paradas para esta jornada festiva: 364 dedicadas a los libros, de las cuales 257 ofrecen sesiones de firma con autores, y 61 de flores. A estas se suman las 130 paradas adicionales que las librerías instalan frente a sus establecimientos, reforzando la presencia de la cultura y la tradición en todos los rincones de la ciudad.




