La celebración de este año ha destacado por una gran participación ciudadana y la presencia de 21 colles y 18 carruajes. Las calles de Gràcia, Sarrià y la Bordeta han sido el escenario de una lluvia de 26 toneladas de caramelos, que en esta edición han sido mayoritariamente de textura blanda.
“"En 41 años solo me he perdido un Sant Medir."
Mantener viva esta tradición supone un esfuerzo económico para los participantes. Cada romeu gasta una media de entre 600 y 700 euros para cubrir los gastos del caballo o camión, además de la compra de los dulces que asume cada agrupación.




