El Hospital de Sant Pau ha colaborado en la creación del nuevo Plan de atención a las personas con la enfermedad de Parkinson y parkinsonismos atípicos, una iniciativa del Departamento de Salud enmarcada en la Estrategia nacional de enfermedades neurodegenerativas. Esta contribución subraya la experiencia del centro como referente nacional en el abordaje de estas patologías.
El plan establece una hoja de ruta estratégica con medidas para mejorar el modelo de atención, buscando garantizar un cuidado de calidad, cercano, continuado, equitativo, eficaz e integral. El objetivo es ir más allá del diagnóstico, considerando la evolución de la enfermedad, las necesidades cambiantes de apoyo a lo largo de la vida y el papel de los familiares y cuidadores.
Los profesionales de Sant Pau que han participado en la elaboración del documento, durante más de dos años, son Antònia Campolongo (enfermera), el Dr. Saül Martínez-Horta (neuropsicólogo), Elena León (enfermera) y la Dra. Rocio Puig (médica adjunta). Todos coinciden en la necesidad de una atención que anticipe cambios funcionales, cognitivos, emocionales y sociales, y dé respuesta a situaciones complejas.
Sant Pau es reconocido como referente en trastornos del movimiento, con una Unidad de Neurología acreditada como Centro, Servicio y Unidad de Referencia (CSUR). El centro tiene una larga experiencia en enfermedades neurológicas minoritarias y es pionero en la estimulación cerebral profunda (ECP) para la enfermedad de Parkinson, técnica que aplica desde hace 25 años.
La enfermedad de Parkinson (EP) y los parkinsonismos atípicos (PA) tienen un impacto social y sanitario relevante. En Cataluña, la prevalencia de la EP en 2025 era de 4,2 casos por cada 1.000 habitantes (más de 34.000 personas). Los PA incluyen la degeneración corticobasal (DCB), la parálisis supranuclear progresiva (PSP) y la atrofia multisistémica (AMS), con prevalencias específicas por millón de habitantes. Actualmente, no tienen cura y los tratamientos disponibles buscan ralentizar la progresión y controlar síntomas.
El plan, elaborado por un grupo interdisciplinario de expertos, incluye nueve líneas estratégicas que se concretan en 23 proyectos operativos y 77 actuaciones específicas. Estas líneas abordan el diagnóstico precoz, el tratamiento integral, la atención continuada, el apoyo al entorno de cuidado, la formación, la definición de ámbitos asistenciales, el registro de la EP y los PA en Cataluña, y el fomento de la investigación.
La evaluación del despliegue del plan, con indicadores clave, será fundamental para la toma de decisiones. El documento también considera escenarios futuros como el envejecimiento de la población, los avances en conocimiento médico, la medicina personalizada y las tecnologías como la inteligencia artificial y la robótica social.




