Después de varios días con la estación semivacía, la afluencia de viajeros en Sants aumentó significativamente durante la tarde, a medida que el servicio de Rodalies restablecía la normalidad. Sin embargo, la incertidumbre persiste entre los usuarios, como Mireia, que esperaba su tren hacia Reus con retraso.
“"Tal como están las cosas, cuesta un poco confiar"
La recuperación del servicio se inició después de que el Govern, Renfe, Adif y los maquinistas llegaran a un acuerdo in extremis el jueves por la tarde. Tras las comprobaciones de seguridad realizadas durante la noche, el servicio se restableció, aunque algunas líneas aún sufrieron retrasos de hasta 30 minutos de media.
Paralelamente, la estación de Sants se convirtió en un punto de memoria. Los maquinistas organizaron una ofrenda floral con rosas y velas para recordar a Fernando, el compañero en prácticas que falleció en Gelida por la caída de un muro sobre un tren de la R4.




