La policía catalana recibió un aviso en la madrugada de este viernes, sobre las 00:30 horas, informando de un posible tiroteo en una vivienda de la calle Córdoba. Al llegar al lugar, los agentes fueron dirigidos hacia un piso concreto por un testigo presencial.
A pesar de la indicación del vecino, los Mossos no encontraron ninguna persona ni evidencia física que corroborase la presencia de un tiroteo en el momento de su inspección. La investigación permanece abierta para esclarecer los hechos.
Este incidente ocurre pocos días después de otro tiroteo ocurrido la madrugada del pasado domingo en la misma zona, que provocó que una niña de 10 años resultara herida leve en un brazo. Las autoridades apuntaron entonces a un posible ajuste de cuentas relacionado con el tráfico de drogas como causa del primer tiroteo.




