La capital catalana ha sido el escenario de una coincidencia incómoda para la Casa Real. Aunque la expareja suele organizarse para evitar estos encuentros, un fallo de comunicación provocó que la hermana de Felipe VI y la actual pareja de Urdangarin compartieran espacio por primera vez.
La polémica se ha centrado en el trato diferenciado recibido. Mientras la infanta Cristina se sentó en la grada común, Iñaki Urdangarin ocupó un asiento en la tribuna de honor por invitación del club, algo que su entorno califica de humillación pública para la infanta.
“"Lo que más daño ha hecho a la infanta no ha sido la coincidencia en sí, sino las formas y el contexto."
Este episodio refleja una ruptura del respeto mutuo y el inicio de un conflicto abierto tras dos años de relativa calma institucional entre ambos.




