La policía catalana estableció un importante dispositivo en el entorno de la plaza Mossèn Jacint Verdaguer para garantizar la seguridad de dos movilizaciones antagónicas. Según fuentes de los Mossos, diversos grupos intentaron superar las líneas policiales, lo que requirió el uso puntual de la defensa para contener los intentos y garantizar la seguridad.
La convocatoria de Núcleo Nacional, bajo el lema 'Catalanidad es Hispanidad', atrajo a un millar de manifestantes antifascistas convocados por la Organización Juvenil Socialista. Tras momentos de tensión, los manifestantes de ultraderecha huyeron del lugar, dejando la plaza a los independentistas.
Posteriormente, varios grupos independentistas se desplazaron hacia el Arc de Triomf, donde algunos iniciaron la quema de contenedores. Durante el recorrido, se lanzaron sillas, mesas, piedras, botellas y pirotecnia contra los furgones de los antidisturbios y los agentes desplegados.
La noche anterior, tres personas fueron detenidas en el Fossar de les Moreres para evitar enfrentamientos entre militantes independentistas y Aliança Catalana, aunque posteriormente fueron puestas en libertad con cargos.




