El gobierno municipal considera que el momento actual es idóneo para reabrir la discusión sobre este equipamiento. El objetivo es facilitar a los agentes una herramienta intermedia que permita gestionar situaciones de riesgo sin tener que recurrir al uso de armas de fuego.
La medida, que ya fue rechazada en una votación anterior en junio del año pasado, volverá a ser presentada ante el pleno. Según ha indicado el alcalde, la decisión de reactivar el proyecto responde a una petición de los mandos del cuerpo policial.
“"Es evidente que si la Guardia Urbana y sus mandos nos piden este instrumento, el gobierno municipal lo atiende y lo volveremos a llevar al pleno."
El debate sobre las pistolas eléctricas ha sido una cuestión recurrente en la política local. Mientras los defensores subrayan su utilidad para reducir a personas violentas con menos peligro, los sectores críticos señalan los riesgos para la salud y exigen protocolos de control más rigurosos.
El ejecutivo no ha fijado una fecha concreta para la nueva votación, supeditándola a la existencia de posibilidades reales de alcanzar un acuerdo suficiente entre las fuerzas políticas representadas en el Ayuntamiento.




