El director general de la Policía de la Generalitat, Josep Lluís Trapero, justificó el uso del spray OC (extracto de pimienta natural) por los agentes desplegados en Barcelona el pasado 15 de octubre durante la huelga general de apoyo a la causa palestina. Según Trapero, la herramienta se empleó porque se enfrentaron a una situación donde se produjo una "violencia generalizada" por parte de grupos minoritarios que provocó una "escalada" de la tensión.
El incidente tuvo lugar a la salida de la estación de Sants, donde un grupo de manifestantes se sentó en la rampa de acceso para bloquear un autocar que transportaba al equipo de baloncesto Hapoel Jerusalem hacia Manresa. Trapero explicó que, después de que los concentrados "desobedecieran" las órdenes y los agentes no pudieran retirarlos, el mando presente decidió utilizar el gas pimienta con el objetivo de desbloquear la rampa.
“"La policía actúa desde la proporcionalidad y con ponderación, y el conflicto se resolvió técnicamente porque no hubo una directriz política."
Las explicaciones recibieron duras críticas de los grupos de la oposición. La diputada de ERC, Laia Cañigueral, lamentó que Catalunya haya "retrocedido 40 años en términos de control democrático y transparencia". Por su parte, el diputado de la CUP, Xavier Pellicer, y el de Comuns, Andrés García Berrio, cuestionaron la proporcionalidad de la actuación, mientras que PP y Vox respaldaron a los Mossos.
Esta defensa institucional llega después de que, hace tres semanas, una jueza rechazara investigar a los agentes implicados. La magistrada concluyó que el uso del gas pimienta se ajustó a los principios de idoneidad, necesidad y proporcionalidad, desestimando una querella interpuesta por participantes de la manifestación, incluyendo al diputado Xavier Pellicer.




