La competición final se desarrolló el 28 de febrero en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona. Los participantes debieron reflexionar sobre la locura y la vigencia de la obra Don Quijote en la actualidad, defendiendo sus tesis ante un tribunal académico.
“"A clase habíamos hecho disertaciones filosóficas y me habían gustado, entonces pensé que podía disfrutar del concurso."
Tras este éxito, Brau se prepara para la fase nacional que tendrá lugar en Ciudad Real a mediados de abril. Su tutor de filosofía ha elogiado no solo su brillantez escrita, sino también su capacidad para responder con rigor a las preguntas del auditorio.




