Un estudio catalán revela que los órganos reproductores femeninos envejecen de forma asíncrona

La investigación, publicada en Nature Aging, destaca la complejidad del envejecimiento femenino y la falta de estudios sobre la menopausia.

Imagen genérica de un diagrama del sistema reproductor femenino con elementos moleculares y datos
IA

Imagen genérica de un diagrama del sistema reproductor femenino con elementos moleculares y datos

Una investigación pionera del Barcelona Supercomputing Center ha descubierto que los órganos del sistema reproductor femenino envejecen de manera diferente, un proceso complejo que podría abrir nuevas vías para la prevención de enfermedades asociadas a la menopausia.

A pesar de afectar a la mitad de la población mundial, la menopausia ha sido históricamente infraestudiada. Esta etapa natural en la vida de las mujeres, que suele llegar alrededor de los 50 años, tiene un impacto significativo en la salud de los tejidos y órganos, y se asocia a un riesgo incrementado de sufrir enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas, metabólicas y óseas.

"Es sorprendente esta falta de estudios científicos. Nuestro objetivo es llenar este vacío."

una investigadora del centro
El equipo de investigación de Transcriptómica y Genómica Funcional del Barcelona Supercomputing Center - Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) ha publicado en la revista Nature Aging el trabajo más importante realizado hasta ahora sobre el envejecimiento femenino durante esta etapa de la vida. Han revelado que no todos los órganos del aparato reproductor femenino envejecen al mismo tiempo. Por ejemplo, los ovarios inician un declive lento unos 10 años antes de la fase menopáusica, mientras que el útero experimenta una caída muy abrupta en la postmenopausia.
Esta investigación ha identificado los genes que impulsan estos cambios en los órganos, abriendo la puerta a futuras estrategias de prevención. El objetivo es doble: prevenir las consecuencias negativas para la salud integral de las mujeres y avanzar hacia una comprensión más completa del envejecimiento femenino para una medicina más precisa y equitativa.

"Hemos identificado los genes que impulsan todos los cambios que vemos en los órganos, lo que abre la puerta en un futuro a diseñar estrategias de prevención para mejorar la calidad de vida de las mujeres."

una investigadora del centro
El equipo del BSC analizó más de 1.000 imágenes de tejidos de 304 mujeres de entre 20 y 70 años, utilizando inteligencia artificial y el superordenador MareNostrum 5. Compararon los resultados con datos de la actividad de los genes en siete órganos (útero, ovario, vagina, cérvix, mama y trompas uterinas) para identificar cambios en tejidos y procesos moleculares asociados al envejecimiento.
Los resultados muestran que la menopausia actúa como un punto de inflexión que reorganiza profundamente otros órganos y tejidos del sistema reproductor. Se han encontrado genes asociados a enfermedades como el prolapso pélvico, que afecta a un 40% de las mujeres postmenopáusicas, y genes vinculados al rápido declive del tejido vaginal, que explica la sequedad vaginal habitual a partir de los 60 años.
Un descubrimiento clave es que estos cambios en la expresión de los genes se pueden detectar en sangre. Las investigadoras analizaron muestras de plasma de 21.000 mujeres para encontrar biomarcadores que permitan monitorizar este proceso de forma no invasiva, anticipando riesgos como el prolapso pélvico sin necesidad de biopsias.
Este estudio se suma a una investigación anterior del mismo grupo que reveló que el sistema inmunitario de las mujeres cambia con la edad mucho más que el de los hombres, aumentando el número de células inmunitarias inflamatorias y explicando la mayor tendencia a enfermedades autoinmunitarias o el empeoramiento de ciertas enfermedades inflamatorias después de la menopausia. La investigación subraya la importancia de una perspectiva de género en la ciencia, utilizando datos inclusivos y un gran poder computacional.