La jornada ha servido para explorar cómo los organismos controlan la expresión de los genes mediante los microARN. Estas moléculas, descubiertas a través del estudio del gusano C. elegans, actúan como interruptores biológicos que permiten a las células adaptarse a las condiciones del entorno, como la dieta o la temperatura.
Durante su intervención, el ponente ha destacado la robustez de las redes de regulación génica. Según ha explicado, estos sistemas no funcionan como un interruptor simple de encendido y apagado, sino como una red dinámica donde la concentración de diversos reguladores determina la respuesta final del organismo.
La visita ha incluido un encuentro con estudiantes de doctorado para debatir sobre los retos actuales de la carrera investigadora. Entre los temas tratados, se ha puesto énfasis en la importancia de la transferencia de conocimiento hacia la sociedad y el papel de los científicos en el asesoramiento a los responsables políticos.




