La investigación, liderada por el ginecólogo Oriol Porta Roda, se ha basado en una muestra de 317 trabajadoras del centro sanitario. Los resultados ponen de manifiesto la magnitud de la dispareunia, una condición que a menudo queda silenciada por factores culturales, dificultando que las afectadas busquen ayuda.
“"Históricamente el dolor asociado a la salud femenina se ha normalizado e invisibilizado, lo que ha dificultado la investigación."
El impacto de esta problemática afecta directamente a la calidad de vida. Según los datos recogidos por las residentes Laia Plaza y Laura López, tres de cada cuatro mujeres con estos síntomas reconocen una afectación en su esfera íntima. El estudio también vincula el dolor a factores como la menopausia o los turnos nocturnos.
Los expertos presentarán estas conclusiones en el Congreso Nacional de Suelo Pélvico que se celebrará en abril en Terrassa. El objetivo es desestigmatizar la salud sexual y ofrecer tratamientos personalizados que incluyen terapias hormonales o medicina regenerativa.




