La anécdota del “mosquito positivo” surgió al final de la conversación que Valentí Fuster mantuvo con la periodista Mònica Planas en el foro Enfoquem: el Fórum de las Soluciones, organizado por ARA en el CCCB de Barcelona. Esta metáfora resume los dos pilares de su intervención: la humildad y la confianza en la capacidad de reacción de la sociedad ante los tiempos funestos.
“"Soy un mosquito muy positivo."
El presidente del Mount Sinai Fuster Heart, Hospital de Nueva York, subrayó la importancia de tener una visión a largo plazo en la ciencia, recordando que “China mira a largo plazo y en ciencia están superando a los científicos del resto del mundo”. Insistió en que el bienestar real se basa en el tridente fundamental de “ciencia, salud y educación”.
“"No podemos entender la ciencia como un absoluto. Me preocupan los científicos dogmáticos. La ciencia está totalmente en contra de los dogmatismos, porque lo que creemos hoy, mañana vemos que tiene otro aspecto diferente."
En cuanto a la inestabilidad política, especialmente el impacto de la era Trump, Fuster se mostró preocupado a corto plazo, pero optimista sobre su temporalidad. Con el mismo ánimo positivo abordó las preguntas sobre la inteligencia artificial (IA), aun reconociendo el riesgo de que “cancele el espíritu que tenemos de crear”.
Sin embargo, el doctor confía plenamente en la capacidad de la sociedad para darse cuenta de la importancia de la creatividad humana y luchar contra los sistemas rígidos que podrían convertirnos en robots. Esta confianza, según aseguró, proviene de dedicar 15 minutos al día a pensar, la parte que considera “más importante del día”.




