El hasta ahora director artístico de La Virreina Centre de la Imatge, Valentín Roma (Ripollet, 1970), ha sido nombrado nuevo director del MACBA. La decisión ha sido tomada por unanimidad y sustituye a Elvira Dyangani Ose, quien dejó el cargo en abril para comisariar la Bienal de Arte Público de Abu Dhabi. El mandato de Roma tendrá una duración inicial de cinco años, prorrogable por tres más.
Roma, reconocido escritor, ensayista y comisario de exposiciones, ha liderado La Virreina desde 2016, impulsando una programación centrada en la reflexión crítica sobre la cultura contemporánea, la memoria política y la relación entre arte y sociedad. Anteriormente, ejerció como comisario independiente y ha desarrollado proyectos de investigación y publicaciones sobre figuras como Alexander Kluge, Susan Sontag o John Berger. También es autor de la trilogía de novelas El enfermero de Lenin, Retrato del futbolista adolescente y El capitalista simbólico, así como de los ensayos Rostros y Diecinueve apagones y un destello.
Esta designación llega once años después de que Roma fuera destituido como conservador jefe del MACBA a raíz de la polémica exposición 'La bèstia i el sobirà'. El incidente, que implicó una escultura con contenido sexual explícito del rey emérito Juan Carlos I, provocó la salida del entonces director, Bartomeu Marí, así como de Roma y Paul B. Preciado. Su regreso a la institución es visto por algunos como una forma de restitución.
El nombramiento se ha producido en un contexto de controversia por el proceso de selección. La Associació Catalana de Crítica d’Art (ACCA), la Plataforma Assembleària d’Artistes de Catalunya (PAAC) y la Associació de Professionals de la Gestió Cultural de Catalunya (APGCC), junto con el comité de empresa del MACBA, emitieron un comunicado denunciando que las bases del concurso no garantizaban la transparencia ni la libre concurrencia, incumpliendo el Código de Buenas Prácticas del sector.
Las entidades trasladaron sus quejas al gerente del museo, Eduard Vicente, sin obtener las rectificaciones reclamadas. Entre las críticas principales destacan la ausencia de miembros internacionales en la comisión de valoración, dudas sobre la independencia de los miembros externos (vinculados al Consejo General del MACBA) y la falta de exigencia de un alto nivel de inglés, a pesar de la proyección internacional del museo. Reclaman deliberaciones basadas en criterios objetivos y públicos.




