Los expedientes abiertos en febrero indican que las reformas para convertir pisos en alquiler por habitaciones en las calles Entença, Nàpols, Consell de Cent y Rocafort exceden las licencias. Esta situación implicaría que la propiedad debe destinar el 30% de la superficie a vivienda social, una medida que los vecinos denuncian que se está esquivando.
“"Alguien en el Ayuntamiento está bloqueando que se pongan las multas."
La situación es urgente para familias como la de Elisabeth Lezama, quien tras casi tres décadas en su hogar, afronta un desahucio el 16 de abril. Barcelona en Comú ya ha pedido la comparecencia de Laia Bonet para aclarar por qué los recursos de la propiedad siguen sin resolverse tras más de dos años.




