Fiebre por los cromos del Mundial: Panini promete resolver el stock esta semana

La demanda de los álbumes de fútbol supera la producción, generando colas y escasez en los puntos de venta.

Imagen genérica de un mercado con gente intercambiando cromos.
IA

Imagen genérica de un mercado con gente intercambiando cromos.

La demanda de cromos del Mundial de fútbol ha superado todas las expectativas, provocando problemas de stock que Panini asegura que se resolverán esta semana.

La fiebre por los cromos del Mundial de fútbol ha generado una demanda sin precedentes, convirtiendo su adquisición en una auténtica odisea para muchos aficionados. Incluso la empresa comercializadora, Panini, ha experimentado una falta de stock significativa.
En la fábrica de Panini en Módena, Italia, se está trabajando sin descanso, las 24 horas del día, para intentar satisfacer una oferta que es claramente inferior a la demanda. A pesar de los esfuerzos productivos, los cromos llegan a los puntos de venta de manera muy limitada.
Esta situación se ha traducido en largas colas de compradores recorriendo diferentes establecimientos, estantes vacíos en las tiendas y aglomeraciones notables, como las observadas en el Mercado de Sant Antoni de Barcelona, donde los coleccionistas se reúnen para intercambiar los cromos que les faltan para completar sus álbumes.
El auge del coleccionismo no se limita a Cataluña, sino que se extiende a países como Portugal, Alemania o Chile, a pesar de que este último ni siquiera participa en el torneo.
La tradición de los cromos, con más de un siglo de historia, ha resurgido con fuerza de la mano de Panini, la misma compañía que popularizó el fenómeno del coleccionismo masivo durante los años 60 con los cromos de la FIFA. La colección actual requiere casi un millar de cromos para ser completada, una cifra superior a ediciones anteriores del Mundial, pero que no explica por sí sola la magnitud de la fiebre actual.
Según el director general de Panini España, Lluís Torrent, la longitud del Mundial, que este año cuenta con 980 cromos, es una de las razones, pero no hay una explicación única y contundente para este fenómeno.
Panini asegura que los problemas de stock se resolverán durante esta semana. Torrent descarta la idea de un acaparamiento masivo para reventa, afirmando que nunca se ha dejado de producir y que la demanda simplemente ha superado la capacidad de oferta. Aconseja a los consumidores no comprar a precios elevados y acudir a los puntos de venta oficiales.
Sin embargo, la realidad en los quioscos es de poca disponibilidad y rápida venta. Un vendedor relata cómo una caja de cromos se agotó en un minuto, describiendo la situación como un monopolio. Otro cliente encontró su primer cromo detrás de la etiqueta de una botella de refresco.
Los quiosqueros confirman que los cromos llegan a cuentagotas y se agotan rápidamente, con ejemplares que duran menos de una mañana. La demanda es constante, con clientes preguntando continuamente por su disponibilidad.
Los cromos más codiciados son los de jugadores como Lamine Yamal, Leo Messi y Cristiano Ronaldo. En el Mercado de Sant Antoni, niños y adultos se reúnen para intercambiar cromos repetidos, facilitando la tarea de completar el álbum. El cromo de Messi, en particular, es descrito como una "misión imposible" de encontrar, incluso entre los intercambios.
La popular canción "tengui, falti" continúa siendo la banda sonora de estos intercambios, reflejando la persistencia de la tradición del coleccionismo.
Los precios de los cromos individuales varían según el protagonista. Los básicos se venden entre 25 y 30 céntimos, mientras que los más buscados, como los de Messi o Lamine Yamal, pueden alcanzar los 10 euros. Los vendedores alertan de la competencia desleal de un mercado negro alrededor del mercado, donde se han llegado a ofrecer cromos especiales por cantidades elevadas, como la pegatina de oro de Lamine Yamal por 100 euros.