El triunfo del Barça ante el Espanyol, que acerca al equipo de Hansi Flick al título de Liga, fue recibido con gran alegría por los seguidores y jugadores culés. Sin embargo, las celebraciones de los futbolistas azulgranas una vez finalizado el encuentro no fueron bien recibidas por la plantilla y el cuerpo técnico perico.
“"Aquí cuando ganamos todos somos pistoleros. En el minuto 85 estábamos más cerca del cementerio de Les Corts que del Camp Nou y en el 87 todos son más valientes."
En la rueda de prensa posterior al partido, el entrenador del Espanyol, Manolo González, expresó su descontento con la actitud de los rivales. Subrayó la necesidad de aceptar la derrota y recordó que, en el fútbol, las dinámicas pueden cambiar rápidamente. Según González, el equipo debe "tragar y competir otra vez en Vallecas".
“"Se ha visto el respeto que tienen hacia los demás compañeros de profesión."
El centrocampista blanquiazul Pol Lozano también se mostró crítico con los jugadores del Barça. En declaraciones a pie de campo, Lozano cuestionó el respeto mostrado por los futbolistas azulgranas hacia sus compañeros de profesión, evidenciando el malestar generado por las celebraciones.




