Jaume Calbet, uno de los últimos supervivientes de la Leva del Biberón, cumple 105 años
El vecino de l'Hospitalet de Llobregat relata con admirable precisión su servicio en la Batalla del Ebro y su cautiverio en Santoña.
Por Anna Bosch Pujol
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Imagen de archivo de un campo de batalla de la Guerra Civil española o un paisaje montañoso del Ebro.
El veterano de la Guerra Civil, Jaume Calbet, celebró su 105º cumpleaños el pasado 18 de noviembre, recordando sus traumáticas vivencias como soldado de la Leva del Biberón en la sangrienta Batalla del Ebro.
Jaume Calbet, originario de la Bisbal del Penedès, fue llamado a filas en abril de 1938 con solo 17 años, formando parte de los 30.000 jóvenes nacidos en 1920. Tras recibir instrucción en Reus, fue enviado inmediatamente al frente del Ebro para luchar por el bando republicano.
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"Con un calor terrible. Cada vez que iba río abajo a buscar heridos, llenaba la cantimplora. Me ponía tanta como podía, cogía la camilla con el soldado herido, y cuesta arriba por aquellas montañas, lo dejábamos y otra vez para abajo. Hicieron una mortandad... los primeros en llegar allí del 41, se escapaban y gritaban, y lloraban..."
Su supervivencia fue una sucesión de milagros. Después de contraer una infección intestinal por beber agua contaminada del río, fingió estar muriendo en el hospital para evitar ser devuelto al frente. Más tarde, sobrevivió a un bombardeo donde un trozo de metralla impactó en su cartuchera, salvándole la vida.
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"Con el fusil apuntándonos, el oficial gritó 'Alto! manos arriba! salgan de aquí!', salimos con las manos en alto y lo primero que me dijo fue: 'Conoces esto? Era un escudo con las flechas de la falange'. Éramos 3.000 personas, todos en una sala sin camas, sin mantas y sin nada."
Tras ser capturado, pasó por el infierno del campo de concentración de Santoña, en Cantabria, donde los prisioneros republicanos eran maltratados. Tres meses y medio después, fue liberado y obligado a servir en el ejército nacional hasta los 24 años, regresando a su hogar en la Bisbal para comenzar una nueva vida como contable en l'Hospitalet de Llobregat.