El jurado ha destacado especialmente su contribución a la comprensión entre las diferentes tradiciones religiosas y a la construcción de una sociedad más cohesionada e inclusiva. El acto de entrega, celebrado en el Palau Reial de Pedralbes de Barcelona, ha contado con la participación del conseller de Justícia i Qualitat Democràtica, Ramon Espadaler, y del director general de Afers Religiosos, Ramon Bassas, así como de representantes de diversas confesiones religiosas, de la sociedad civil y de las instituciones.
Durante su intervención, el conseller Espadaler destacó que "Antoni Matabosch representa un humanismo vivido, en el que el pensamiento y la acción van siempre juntos. Una trayectoria de compromiso con Cataluña, su cultura y sus instituciones, que demuestra que los valores solo cobran todo el sentido cuando se traducen en hechos y contribuyen a construir una sociedad más justa, libre y cohesionada". Asimismo, afirmó que "en una sociedad cada vez más diversa, el diálogo entre religiones es esencial para reforzar la convivencia y reconocer aquello que nos une: la dignidad y la igualdad de todas las personas. Antoni Matabosch es un referente, con una trayectoria que nos recuerda que el diálogo no es solo una actitud, sino un compromiso activo con los derechos humanos, la libertad religiosa y una sociedad donde todos puedan vivir en libertad y respeto".
El jurado del Memorial, integrado por el conseller de Justícia i Qualitat Democràtica, Ramon Espadaler; el director general de Afers Religiosos, Ramon Bassas; el presidente del Consell Assessor per a la Diversitat Religiosa, Francesc Torralba; la antropóloga Lola López, y la pastora evangélica Marta López, ha acordado conceder el galardón a Antoni Matabosch, miembro fundador del Grup de Treball Estable de Religions (GTER).
En su deliberación, el jurado ha valorado especialmente su contribución a la defensa de la libertad religiosa y de pensamiento, su implicación en la promoción de la convivencia entre personas de diferentes religiones y culturas y su defensa de la lengua catalana. El jurado también ha considerado que su trayectoria representa de manera ejemplar los valores que promueve el Memorial Cassià Maria Just.
Antoni Matabosch es una figura destacada en la promoción del diálogo ecuménico e interreligioso en Cataluña. Como miembro fundador del GTER, ha impulsado durante décadas iniciativas para favorecer el conocimiento mutuo, la cooperación entre comunidades religiosas y la construcción de una sociedad más inclusiva.
La edición de este año coincide con la conmemoración del centenario del nacimiento del abad de Montserrat Cassià Maria Just, una figura de referencia por su espiritualidad, su actitud abierta al diálogo y su compromiso con los derechos humanos, la cultura y la lengua catalanas. El Memorial que lleva su nombre reconoce anualmente a personas, entidades o instituciones que destacan por su contribución a la libertad religiosa, la convivencia y el diálogo entre las diferentes confesiones.
La obra entregada en esta edición es Llindars, creada por SP25 Arquitectura, con autoría de David Oliva y Elisenda Planas. La pieza forma parte de la exposición Instruments de l’ànima del Museu Episcopal de Vic. La ceremonia ha contado también con la actuación del Cor Montserrat, que ha interpretado una selección de piezas vinculadas al legado musical de Cassià Maria Just.




