El cierre se produce después de que las lluvias de las últimas semanas hayan agravado gravemente el mal estado de la cubierta, comprometiendo la seguridad del equipamiento. El equipo técnico que gestiona el centro advierte que, en el mejor de los casos, el equipamiento no volverá a abrir hasta dentro de un año.
Esta situación de emergencia ha obligado al consistorio a adelantar significativamente el calendario de las obras de remodelación del espacio. Estos trabajos estaban inicialmente programados para el 2027, pero ahora se prevé que puedan iniciarse durante este mismo año.
Mientras tanto, el Distrito de Sant Martí trabaja para reubicar todas las actividades y servicios que acogía el equipamiento comunitario. Por el momento, solo la ludoteca ha podido ser trasladada a Ca l’Arnó, mientras se buscan ubicaciones provisionales para el resto de servicios.




