El debate sobre la gestión del tráfico durante las operaciones salida de fin de semana centró parte del pleno municipal de febrero en el Ayuntamiento de Berga. El PSC puso sobre la mesa la necesidad de tomar medidas urgentes para evitar los colapsos que afectan a la ciudad.
El alcalde, Ivan Sànchez, agradeció la propuesta del PSC, pero expresó su preferencia por una estrategia diferente. Mientras el PSC se enfoca en cerrar las entradas sur, Sànchez se decanta por poner el foco en las salidas de la ciudad en sentido norte, argumentando que así se protege la movilidad interna de los residentes.
“"Mi propuesta, que ya he planteado, no es cerrar las entradas, sino las salidas en sentido norte. El colapso será monumental, hagamos lo que hagamos, los primeros días, pero con esto conseguiríamos que ningún vecino de Berga ni de la comarca se vea perjudicado."
Esta medida, según el alcalde, permitiría que “todos los vecinos de Berga y de la comarca pudieran entrar en la ciudad sin problemas, tanto si vienen del norte como si vienen del sur”. Además, serviría para desincentivar a los conductores que circulan por dentro de la ciudad para ahorrarse las colas de la carretera principal.
Un obstáculo clave es la limitación de competencias municipales. El Ayuntamiento solo puede actuar en calles de su titularidad, pudiendo cortar como máximo la entrada en la rotonda del LIDL. Cualquier solución integral requiere la implicación de Trànsit (Autoridad de Tráfico), ya que las vías principales, como el corte de la entrada sur a la altura del camping Berga Resort o el acceso desde la rotonda de Olvan, son de su competencia.
El alcalde se comprometió con el concejal del PSC, Marc Ortega, a informar a la oposición sobre los resultados de las reuniones inminentes con los Mossos d'Esquadra y la Policía Local, donde se estudiarán las posibles fórmulas para abordar el problema del tráfico.




