Este domingo, los datos del Servei Meteorològic de Catalunya (SMC) han confirmado la intensidad del episodio, con registros significativos como los 130 km/h en la Tosa d’Alp. La situación ha tenido un impacto considerable en los servicios de emergencia, con el Berguedà posicionándose como la tercera comarca con más avisos al 112, concentrando el 13,56% del total.
La Región de Emergencias Centro ha gestionado un total de 40 incidencias, mayoritariamente relacionadas con la caída de árboles y elementos arquitectónicos. Uno de los hechos más destacados ha sido en Berga, donde el viento ha vuelto a arrancar el techo de la nave de la brigada municipal por segunda vez en pocas semanas, sin causar daños personales. En el polígono de la Valldan, las ráfagas han provocado diversos desperfectos materiales.
“"La verdad es que da mucho miedo. Está volando de todo. Ha causado daños en varias claraboyas y no es muy adecuado circular por las calles ante el riesgo que comporta el temporal."
La inquietud se ha extendido entre los residentes y empresarios de la zona. En el Alt Urgell, el viento ha derribado seis motocicletas, obligando a los Bomberos a intervenir y a restringir el paso de vehículos de dos ruedas en la C-14 entre Bassella y el Coll de Nargó. Además, una quincena de carreteras han sido afectadas por la caída de árboles en comarcas como el Alt Empordà, el Ripollès, la Garrotxa, el Gironès y el Maresme, según el Servei Català de Trànsit (SCT).
El teléfono de emergencias 112 ha recibido hasta las 14 horas un total de 828 llamadas por el episodio de viento, con el Baix Empordà (267 llamadas), el Alt Empordà y el Gironès como las comarcas con más incidentes. Castell-Platja d'Aro, Palamós y Calonge-Sant Antoni han sido las poblaciones más afectadas. Paralelamente, una intensa nevada en el Pirineo Occidental ha afectado una docena de carreteras, con la cota de nieve bajando hasta los 600 metros, especialmente en la Vall d'Aran, el Pallars Sobirà y la Alta Ribagorça.




