La Patum 2026 ha marcado la última celebración del Casal Panxo en su local histórico de Berga. La propiedad del inmueble, donde el casal ha desarrollado su actividad durante 17 años, comunicó el desalojo del contrato de alquiler con fecha límite del 15 de junio. La sorpresa y la indignación han surgido al descubrir que el espacio será ocupado por Aliança Catalana como sede en la capital del Berguedà.
Sílvia Orriols, presidenta de Aliança Catalana y alcaldesa de Ripoll, ha compartido en redes sociales una fotografía de la fachada del local, que aún muestra una pintada del puño, ahora encabezada por el letrero del partido. Orriols acompañó la imagen con un mensaje desafiante: "¡Os hemos arrebatado el Casal Panxo, y os arrebataremos la alcaldía! Ahora, pitadme."
Estas palabras hacen referencia a los abucheos recibidos por Orriols durante la Patum, cuando fue invitada al balcón del Ayuntamiento por la concejala de Berga Grup Independent (BeGI) Judit Vinyes. Vinyes, que ha anunciado su candidatura a la alcaldía de Berga con Aliança Catalana, fue fotografiada en la entrada del local que hasta hace poco representaba la izquierda independentista en la comarca.
Desde la asamblea del Casal Panxo, se denuncia que la especulación inmobiliaria, y no Aliança Catalana, es la causa de su expulsión del Barri Vell. Califican el movimiento del partido de extrema derecha como un "enésimo intento de marketing político de poca monta" y lo acusan de "atesorar la crispación".
Entidades como la CUP y Arran, junto con otros colectivos, han expresado su apoyo al Casal Panxo, considerado un referente de la lucha independentista en los Països Catalans. Esta mañana, el local de la discordia ha aparecido con el letrero completamente cubierto de spray negro y con diversas pintadas en la fachada.




