Esta acción, que normalmente se aplica los viernes por la tarde desde el 20 de marzo, se llevará a cabo de manera excepcional desde las 15 h hasta las 22 h. La finalidad es mitigar el colapso vial que sufre la localidad en cada operación salida de días festivos, ya que muchos conductores utilizan las calles de Berga para esquivar las retenciones de la C-16.
El cierre implica que todos los accesos a la C-16 en dirección norte desde Berga estarán inhabilitados. Esto incluye las salidas desde el instituto Guillem de Berguedà, la del hospital y la del enlace con la C-26, que conduce a Vilada y Borredà. También se prohibirá el paso por la carretera vieja que permitiría llegar a Cercs sin pisar la C-16.
La medida fuerza a los conductores que quieran ir hacia el norte a dirigirse primero en sentido sur hasta el acceso Berga Sud, para luego dar media vuelta y reincorporarse a la C-16 en dirección norte. Esta estrategia busca disuadir a los vehículos de entrar en la ciudad para evitar las colas.
Aunque la medida se adelanta al jueves y, por lo tanto, no se prevé para el viernes por la tarde, los datos de tráfico recogidos servirán para evaluar si es necesario repetir la acción en el futuro, aunque inicialmente no está contemplado.




