Estos bloques de pisos, que quedaron como estructuras de hormigón a medio hacer hace casi dos décadas debido a la crisis económica, podrían ver finalmente la luz. La propuesta, que se detalló en una charla en el Speakers Corner de la feria, se centra en la bioconstrucción y la eficiencia energética.
“"El primer objetivo es salvar la estructura construida, pero hacerlo con unos cerramientos y unos materiales diferentes, de proximidad, de origen natural, vegetal y relacionado con las renovables."
El proyecto se encuentra en una fase crucial, definiendo los materiales para paredes y cerramientos, y negociando con el Ayuntamiento para obtener las licencias de obras. Los profesionales aseguran que los edificios tendrán una eficiencia energética máxima, pudiendo funcionar sin calefacción convencional.
La finalización de las 57 viviendas se prevé por fases. Una primera etapa incluirá 16 pisos, con un plazo de ejecución estimado de un año una vez obtenidas las licencias. Además de las viviendas, el proyecto contempla locales comerciales en las plantas bajas de la avenida Catalunya y una planta subterránea de aparcamientos.
Los promotores destacaron que, aunque los precios todavía no se pueden calcular con precisión, se intentará que se asemejen a los de los pisos de construcción convencional. Esta presentación en Firhàbitat se consideró una "declaración de intenciones" para el futuro de los 40 Pilans.
“"El balance que hacemos es extraordinariamente positivo. Será la mejor edición de Firhàbitat, sin duda."
La directora de Firhàbitat, Rosa Prat, subrayó el crecimiento constante del sector y el interés tanto de expositores como de visitantes. Por su parte, la alcaldesa de Avià, Patrocini Canal, puso en valor la implicación de la escuela local y la importancia de recibir a jóvenes y profesionales en un sector en auge, contribuyendo a la mejora de la sostenibilidad.




