La movilización institucional surge de un acuerdo del Consell d'Alcaldies, impulsado por el alcalde de Cercs, Urbici Malagarriga. Los representantes municipales han escenificado su unión para trasladar al Govern la necesidad de establecer una hoja de ruta clara que garantice la seguridad de esta infraestructura.
La seguridad y la movilidad del Berguedà no pueden esperar más.
El presidente del Consell Comarcal del Berguedà, Moisès Masanas, ha subrayado la preocupación por el goteo de víctimas mortales. Según el comunicado, la situación actual de la vía es inaceptable y condiciona gravemente la calidad de vida de los ciudadanos que la utilizan a diario.
Entre las demandas, se ha pedido al Servei Català de Trànsit un calendario realista. Malagarriga ha avanzado que ya existen compromisos para suprimir carriles en puntos críticos, instalar separadores de sentido o colocar nuevos radares de velocidad.




