La localidad de Gironella ha vivido una jornada idílica donde el hilo conductor han sido las ruedas. Esta apuesta ha permitido unir en un mismo espacio la muestra tradicional de comercio con una amplia exposición de vehículos, que abarcaba desde coches de ocasión y furgonetas camperizadas hasta joyas históricas.
En la zona norte de la avenida Catalunya, los visitantes han podido disfrutar de modelos emblemáticos como un Ferrari Testarossa o un Golf GTI. Esta sección ha despertado la curiosidad de público de todas las edades, especialmente de los más jóvenes, que se han interesado por el patrimonio automovilístico.
“"Lo más bonito de estas iniciativas es recordar historias de antes. La gente tiene mucho interés y respeto, y se acerca con una curiosidad genuina."
Más allá del motor, el recorrido hasta el Pont de les Eres estaba repleto de puestos de productos artesanos y entidades locales. Aunque las ventas han sido moderadas, los comerciantes han destacado la importancia de la feria como escaparate para darse a conocer ante los vecinos del Berguedà.




