La detección de un brote de hantavirus en un crucero en el Atlántico ha vuelto a poner de relieve este virus poco común pero con potencial de gravedad. A pesar de su excepcionalidad, Cataluña ya experimentó un caso autóctono reciente: un paciente de la comarca del Berguedà diagnosticado en 2024, que representa el único caso confirmado en los últimos años.
La evolución inicial del caso en el Berguedà fue preocupante. A principios de octubre, el hombre, residente en una zona rural, fue hospitalizado y pasó por la unidad de cuidados intensivos (UCI). Tras recoger muestras para identificar el agente causante, el Centro Nacional de Microbiología confirmó el diagnóstico positivo por hantavirus a principios de noviembre. Las autoridades sanitarias activaron los protocolos de vigilancia y control, y finalmente, el paciente recibió el alta médica con una recuperación satisfactoria.
Este episodio local contrasta con el brote más reciente y grave detectado en el crucero internacional MV Hondius. Este barco, que navega por el Atlántico con 147 personas de 23 nacionalidades, ha registrado la muerte de tres individuos y al menos siete posibles infecciones, incluyendo un paciente en estado crítico. Cinco de los pasajeros son catalanes, pero según la Agencia de Salud Pública de Cataluña, ninguno de ellos presenta síntomas y se encuentran en buen estado de salud.
El síndrome pulmonar por hantavirus es una enfermedad infrecuente pero seria, transmitida a las personas principalmente por contacto con orina, excrementos y saliva de roedores infectados, especialmente al respirar aire contaminado. Es importante destacar que la infección no se transmite de persona a persona. Esta enfermedad se manifiesta esporádicamente en individuos que residen en áreas rurales y boscosas, como fue el caso del paciente del Berguedà.
Los síntomas suelen aparecer entre una y seis semanas después de la exposición al virus. Inicialmente, incluyen fiebre, malestar general, dolores musculares, dolor abdominal, cefalea, náuseas y vómitos. Posteriormente, la infección puede progresar, provocando tos y dificultad respiratoria.




