El cambio de ubicación, motivado por los accidentes en la actual parada del paseo de la Pau, es temporal hasta que se construya la estación definitiva al sur de la Rasa dels Molins. Sin embargo, el vecindario se opone firmemente, ya que la medida implicaría desviar el tráfico de vehículos en dirección a la Valldan por su calle.
El colectivo ha mostrado su rechazo a la decisión del gobierno municipal (formado por CUP y ERC) mediante pancartas y su presencia en el pleno del Ayuntamiento de Berga por segundo mes consecutivo, reiterando que la calle Bruc no puede asumir el aumento de circulación sin generar problemas de seguridad.
Los vecinos también han reclamado al equipo de gobierno, liderado por el alcalde Ivan Sànchez, que elabore un estudio de movilidad actualizado, ya que los informes con los que se rigen son de 2022 y consideran que los flujos de tráfico han variado significativamente desde entonces.
“"No hay consenso; por lo tanto, si los vecinos no están a favor, entendemos que no es factible."
El PSC, a través de Marc Ortega, apuesta por la participación ciudadana y la creación de una mesa de trabajo y diálogo con los afectados. El alcalde Ivan Sànchez ha confirmado que el compromiso de diálogo se mantiene.




