El comunicado emitido por los residentes de la Nou de Berguedà señala que el nuevo modelo no se ajusta a las necesidades de una población con muchas viviendas diseminadas. La queja principal es la drástica reducción de puntos de recogida, pasando de más de diez con el sistema antiguo a solo dos actualmente.
Actualmente, solo hay un punto de contenedores inteligentes en el núcleo de la Nou y otro en Malanyeu, donde se utilizan cubos convencionales. Esta concentración obliga a muchos vecinos a tener que utilizar su vehículo para recorrer hasta cinco kilómetros para depositar las bolsas.
“"Los contenedores tienen un tamaño extremadamente reducido, algunos, similares a los depósitos de un comercio o una escalera de vecinos."
Además de la distancia, los vecinos denuncian que la limpieza del entorno de los contenedores no es la adecuada y que el gestor de la recogida no actúa con la periodicidad necesaria, provocando que los depósitos estén llenos muchos días.
El vecindario lamenta que el nuevo modelo haya supuesto “un gran ahorro para la empresa concesionaria” mientras, paradójicamente, ha empeorado el servicio. Afirman haber presentado quejas por los canales oficiales sin obtener ninguna respuesta.




