La jornada comenzó a las 11h con una misa cantada en la iglesia de Santa María de Talló, a cargo de la Coral de Bellver de Cerdanya. Después de la ceremonia, la plaza de Santa María se llenó con la cantada de Caramelles, seguida de un animado baile de sardanas.
Por la tarde, a las cuatro y media, los ballets tomaron el protagonismo en la Font de Talló, un lugar emblemático para la comunidad. Más tarde, el polideportivo fue el escenario de un lucido baile con la Orquesta Rosaleda, poniendo el punto final a la celebración.
El Aplec de Talló es una fiesta popular que se celebra cada Lunes de Pascua, en la fuente de Talló, un lugar donde está ubicada una pequeña capilla con una imagen de la Virgen.
Esta festividad, con raíces que se pierden en el tiempo, tiene lugar en la Font de Talló, donde se encuentra una pequeña capilla con una imagen de la Virgen. Según la leyenda local, la imagen de la Virgen María fue descubierta por una oveja que escarbaba la tierra, y en el mismo punto donde se recuperó la imagen, brotó agua, dando origen a la fuente, muy querida por los habitantes de la Batllia.
Se cree que la celebración de esta fiesta tiene un origen pagano, vinculado al culto a la madre tierra y la fertilidad, simbolizada por el agua. Esta idea fue posteriormente adoptada por el cristianismo y representada en la figura de la Virgen, venerando a la Madre de Dios y el resurgimiento de la naturaleza, con el tradicional baile de cortejo entre la juventud.
Los actos de la tarde se inician en la plaza del Árbol del núcleo de Bellver de Cerdanya, desde donde los participantes salen bailando corrandas en dirección a la Font de Talló. Una antigua creencia popular dice que la gente debe pisar los campos de Monterròs para asegurar una buena cosecha anual. Una vez en la fuente, la Coral Font de Talló realiza una cantada de caramelles. La parte más destacada de la fiesta es el baile de séquito, que se lleva a cabo en grupos de parejas, desde los más pequeños hasta los más grandes, simbolizando la continuidad de la tradición.




