El parque de bomberos voluntarios de Llívia ha experimentado un crecimiento significativo, duplicando el número de efectivos desde el pasado mes de abril. La plantilla ha pasado de 4 a 10 bomberos, una cifra que podría aumentar en las próximas semanas con la resolución de oposiciones pendientes, ya que tres aspirantes han solicitado cubrir plazas vacantes en Llívia.
Este incremento representa un "salto importante" para el parque, que se encontraba en una situación crítica. Según ha explicado Xavi Puig, jefe de los bomberos de Llívia, anteriormente no podían garantizar un servicio adecuado con solo cuatro personas. "Ahora, desde abril, cuando se nos ha pedido ayuda hemos podido realizar todas las actuaciones solicitadas. Llevábamos unos meses en una situación crítica. Las nuevas incorporaciones hacen viable el servicio de Llívia", ha declarado.
Las nuevas plazas en Llívia han sido cubiertas por bomberos que anteriormente prestaban servicio en Puigcerdà. Esto se debe a que el parque de la capital de la Cerdanya ha dejado de ser atendido por voluntarios y se ha profesionalizado desde el 1 de abril. La Dirección General de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamentos, siguiendo las directrices de la Generalitat, ha tomado esta decisión para dotar al parque cerdano de bomberos funcionarios y asegurar tiempos de respuesta homogéneos, considerando las distancias y el área de cobertura.




