La actuación se sitúa en el contexto de una temporada de invierno histórica para las estaciones de FGC. La administración catalana destaca que la afluencia de visitantes está superando con creces las previsiones habituales en el Pirineo.
“"Esta actuación forma parte de la apuesta del Govern y de FGC por modernizar las estaciones de montaña y adaptarlas a los retos del turismo actual."
Con una inversión de cuatro millones de euros en el municipio de Bagà y el entorno de La Molina, el proyecto ha priorizado la eficiencia energética. Se han instalado placas de policarbonato para captar calor y se ha mejorado la accesibilidad para personas con movilidad reducida.




