La Cerdanya se refugia en el coche compartido ante el colapso indefinido de la R3

Los habitantes de la comarca optan por aplicaciones privadas para evitar trayectos de cinco horas en autobús hacia Barcelona.

Imagen genérica de una estación de tren vacía en los Pirineos que simboliza el aislamiento ferroviario.
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Imagen genérica de una estación de tren vacía en los Pirineos que simboliza el aislamiento ferroviario.

Los usuarios de la Cerdanya han sustituido el transporte público por aplicaciones de coche compartido debido al corte de la línea R3, que desde el 20 de enero no presta servicio hasta Puigcerdà.

El accidente ferroviario en Gelida ha agravado una crisis que mantiene la conexión entre L'Hospitalet de Llobregat y La Tor de Querol interrumpida. El trayecto de 149 kilómetros se realiza ahora en autobuses habilitados por Renfe que tardan casi cinco horas al cruzar la Collada de Toses.

"Los estudiantes y vecinos sin vehículo privado necesitan el tren. Es una desgracia que la línea esté más días parada que funcionando."

Isidre Chia · Presidente del Consell Comarcal de la Cerdanya
Desde la plataforma Perquè no ens fotin el tren denuncian la falta de un calendario para recuperar la circulación. Las obras de desdoblamiento y las reparaciones en túneles mantienen el tramo norte bloqueado, afectando a los 20.000 usuarios diarios que utilizaban la línea antes de la crisis.