“"Cada año cuando recibimos la llama del Canigó sentimos que compartimos algo muy especial. Es una luz que ha pasado de mano en mano, de pueblo en pueblo, atravesando montañas y valles hasta llegar hasta aquí. Y en este recorrido viaja también el sentimiento de pertenecer a una misma comunidad, a un país que ama la misma lengua, su cultura y sus tradiciones. La llama del Canigó es un reflejo de esta fuerza colectiva, que generación tras generación mantiene viva su identidad."
La Llama del Canigó llega a Puigcerdà para encender las hogueras de Sant Joan
Cientos de personas recibieron la antorcha que inicia la celebración ancestral del solsticio de verano en la Cerdanya.
Por Laura Cases Badia
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Imagen de una antorcha con llama viva, sujeta por manos con guantes oscuros, frente a una fachada de piedra.
Un centenar de personas recibieron la Llama del Canigó en Puigcerdà, marcando el inicio de la celebración del solsticio de verano y la tradición de las hogueras de Sant Joan en la comarca.
La ciudad de Puigcerdà acogió el martes la Llama del Canigó, recibida por un centenar de personas tras un recorrido por diversos pueblos de la Alta y la Baja Cerdanya. La llama, portada por voluntarios, fue recogida a medianoche en la cima del Canigó para encender las hogueras de Sant Joan, una fiesta ancestral vinculada al solsticio de verano y símbolo de hermandad entre los Països Catalans.
Mònica Isern, voluntaria del equipo de fuego, detalló el proceso de bajada de la llama, que incluye la recogida en la cima del Canigó y la regeneración del fuego a partir de la llama proveniente del Castellet de Perpinyà, antes de comenzar el descenso hacia los diferentes municipios.
Eli Matos, también voluntaria, destacó el ambiente festivo y de hermandad durante la jornada, a pesar del calor intenso, calificando la experiencia como muy bonita y un reto gratificante.
El alcalde de Puigcerdà, Joan Manel Serra, agradeció la implicación de los voluntarios y subrayó la importancia de mantener viva esta tradición, destacando el sentimiento de pertenencia a una comunidad unida por la lengua, la cultura y las tradiciones.
Alcaldes y concejales de municipios cercanos como Guils, Bolvir o Fontanals, junto con vecinos, recogieron la llama frente al ayuntamiento de Puigcerdà, donde también se celebró una 'ballada de sardanes' y se repartió coca.
Después de su estancia en Puigcerdà, la llama continuó su recorrido hacia Alp, Ger, Bellver y Martinet.
Paralelamente, en La Seu d’Urgell, la recepción de la Flama del Canigó en el Parc del Cadí, con la participación del alcalde Joan Barrera y la teniente de alcalde Gemma Tó, dio inicio a los actos de la verbena de Sant Joan. Los 'fallaires' de Andorra la Vella fueron los encargados de portar la llama, que se utilizó para encender quinqués y lámparas llevadas por particulares y entidades para las hogueras municipales. Òmnium Cultural Alt Urgell realizó la lectura del manifiesto.



