La intervención en este refugio emblemático, ubicado a 2.537 metros en el Parque Natural del Cadí-Moixeró, ha permitido ampliar su superficie y mejorar su eficiencia energética. La reforma, impulsada por FGC, incluye sistemas de captación de agua de deshielo y un aislamiento térmico avanzado para reducir el consumo de energía.
“"Hemos generado un espacio renovado, con nuevos valores, con más vidas que las que tenía."
El nuevo Niu de l'Àliga ofrece ahora 72 plazas de alojamiento y una zona de restauración ampliada. Las instalaciones están totalmente adaptadas para personas con movilidad reducida, consolidando a La Molina como un referente en deporte adaptado en el Pirineo.




