Los techos del edificio ahora están decorados con un cielo lleno de estrellas fugaces, mientras que las cuatro capillas principales exhiben pinturas que representan las diferentes estaciones del año.
La inauguración coincidió con la Diada de Sant Llorenç, patrón de la fiesta mayor del municipio, y fue presidida por el obispo de La Seu.
Los vecinos, fieles y curiosos que asistieron a la reapertura quedaron maravillados con la transformación, obra de la artista local Penélope Clot. Su visión ha plasmado las estrellas fugaces en un techo renovado de color azul.
“"Me lo imaginaba porque es exactamente lo que proyecté. Pero hay proyectos que te sobrepasan, y este es uno."
Este nuevo diseño, fruto de meses de trabajo, ha representado un reto significativo para Clot. El resultado final ha generado comentarios positivos y permitirá a los amantes de las 'lágrimas de San Lorenzo' disfrutar de la festividad en un entorno renovado.




