La inversión ha contado con el apoyo de la Diputación de Girona, que ha aportado 20.000 euros a través de Dipsalut, y de la Generalitat de Catalunya, que ha destinado 45.000 euros mediante el departamento de Deportes.
Desde 2021, diversos informes técnicos alertaban de que las instalaciones no cumplían con la normativa de seguridad. La falta de adecuación suponía un peligro por legionelosis, lo que llevó al departamento de Salud a advertir sobre posibles sanciones coercitivas si no se realizaban las obras de forma inmediata.
La reforma ha incluido la sustitución de termos y grifos en todo el recinto. En los vestuarios se han instalado sistemas termostáticos con temporizadores para mejorar la eficiencia y la higiene. Con estos cambios, el pabellón de Llívia cumple ahora con todos los requisitos legales de salud pública.




